viernes, 22 de mayo de 2015

Contar desde el corazón y a desconocidos.... ¿Valdrá la pena?

La tercera actividad que nos encargaron en el curso era responder unas preguntas (que explicito aquí). Las leí y fue raro porque yo no tengo una presentación formal pronto que hacer, por ende no sé cuándo, concretamente, voy a requerir, en serio, las habilidades de storytelling. Bueno, eso era así hasta el miércoles, este miércoles 20 de mayo, que acaba de pasar.

Hasta ese día, este curso, para mí, era más bien un pasatiempo porque quiero mejorar mi performance en esta área (contar historias), porque me gusta, contar básicamente… Me encanta en verdad. 

De hecho, tiene que ver con que siempre quise ser actriz, de cine. La idea era poder tener diversas vidas, como una doctora, una espía o una loca. Todo en la misma vida, era súper. Pero eso era como querer ser astronauta para mí. O sea, algo demasiado alejado de mi realidad. 

Hasta que una vez, hace como dos años, vi una charla TED que lo cambió todo para mí (la que pongo aquí al lado). Ella, la oradora, sentí, le había pasado lo mismo que a mí y que descubrió que podía tener varias vidas sólo con la imaginación, con las historias. Fue una epifanía. Entendí por qué siempre me gustó tanto leer, el cine, el teatro (hacerlo también), ir a tomar café (o tinto) y conversar... 

 Y bueno, el año pasado, empecé a ser habitué de  shows de cuentacuentos y tomé un par de talleres  al respecto. Además, se suma a mi experiencia el  de haber dado clases en la Universidad por 10  años, optativas, y con bastante convocatoria. Y  ahora este curso por web. Nunca había tomado  uno, no me gusta mucho la virtualidad. Pero me  pareció top. Así que heme aquí... Estoy en un  grupo porque sé que para contar mejor, un  entrenamiento importante, es escuchar…

 Saber escuchar (leer maybe también) y otro  aspecto muy útil es el feed back… Pero, ¿hacer  algo concreto con esto?... No sentía que estuviera  dentro de mis objetivos aquí. Pero vinieron estas preguntas… 

Y debajo de ellas venía un comentario que decía que por ahora sólo eran más bien un norte sobre el cual reflexionar, que en verdad se requeriría, pero después. Me tranquilicé a medias, pues, el asunto sólo se postergaba, no se solucionaba…. Decidí revisar las siguientes actividades previstas: La tarea el “Mapa de la Vida” y la “Guía para la discusión grupal”.

Revisé las instrucciones para la tarea del “Mapa de la Vida”, y me impresionaron las preguntas… sentí que, más que una tarea, era como un camino hacia la primera estación de un viaje a lo profundo de uno mismo… Desde afuera hacia adentro.

Wow!!!!! Pensé… ¿Quién iba a decir que el tomar un curso de storytelling, masivo y por Internet, sería algo así como una enorme introspección guiada, con grupo de acompañamiento y todo?...

(Me reí un poco también, porque yo hago algo así, me refiero profesionalmente. Hago algo como coaching, porque, yo soy periodista y muchas veces me piden ayuda para los sitios web.

Y el principal problema ahí siempre es que las personas no saben qué quieren comunicar. Y siempre creen que saben, pero nunca saben… Y ese no saber en general está radicado en aspectos de la vida, emocionales en general, que están “haciendo taco” para el fluir de las cosas…

Por ejemplo, cuando pregunto, pero harás tal servicio? Y la respuesta es dudosa… “lo que pasa es que eso lo hacía mi marido, y estamos algo complicados”… y así todo se va conectando… Y también pido ejercicios, escritos, con preguntas del mismo tipo.

El punto es que no me resulta hacerlo conmigo misma. En eso me siento como si fuera una súper buena peluquera, que hace maravillas con las cabezas de los otros, pero que no puede cortarse, bien y sola, atrás…Y resultó que acá, en este curso “sin querer queriendo”, apareció algo parecido un coaching virtual para mí, (estos ejercicios).

La cosa es que al ver la tarea, El Mapa de la Vida, para ser sincera me dio un poco de miedo, de vértigo y de parálisis… Si hay que hablar con el corazón en la mano, y creo que dadas las Actividades anteriores, no sólo es la idea, sino que parece imprescindible hacerlo para sacarle el máximo partido a esta instancia…

Bueno, si hay que hacerlo así, “a calzón quita’o”, como decimos en Chile (o sea desde el alma), la verdad, no sé muy bien cómo hacer ese mapa.  Y sin saber cómo abordar eso, revisé esa tarea hecha de algunos otros participantes. Habían de varios tipos, una sólo tenía una foto, otros unas presentaciones, otras, la mayoría era algo así como un currículum, etc.

En fin, me di cuenta que para hacer esa tarea bien, requeriría tiempo y que además, aparentemente, ayudaría tener las respuestas redonditas a las preguntas de la Actividad 3. O sea, no sólo un bosquejo, sino algo más sólido.

Igual quedé media nerviosa… ¿Quería yo hacer ese viaje a mi interior, con plazos, compartiéndolo con otros… y por ende evidenciando mi vulnerabilidad públicamente?.... No lo sabía.

Revisé entonces la guía grupal. Me pareció extraordinariamente bien hecha. Y volví a sentir/concluir que debía reflexionar hondamente sobre las preguntas formuladas, y contestar de modo potente…

Seguí un poco sin saber qué hacer… Pero el sábado pasado tuve una larga e importante conversación con un amigo y eso, más otras cosas previas, me hicieron decidirme por tomar el compromiso, y el riesgo, de decir estas cosas, desde el corazón y en público. Con lo que eso pueda significar. Me refiero no sólo para este ejercicio, si no para todo el curso.

Y entonces me resonó la frase de la película “La joueuse” que cité en el post anterior, “El que se arriesga a veces pierde, el que no, siempre pierde”. … No sé es tan así todo el tiempo… pero en este caso, pensé ¿Qué se podía perder? Y me respondí que parece que nada y luego me pregunté, ¿Qué se podía ganar?... 

 Y recordé la charla de Isabel Allende en TED  cuando comenta la libertad que le dio aceptar su  vulnerabilidad (no sé si eso implica exposición,  pero creo que sí).  Y la liviandad también. Me  gustó esto de ganar libertad y liviandad sólo  diciendo con el corazón... .Así que decidí  continuar. Y comencé por hacer la Actividad 3.


viernes, 15 de mayo de 2015

Cuando la primera impresión no vale....

Kate Nugent is a director,
consultant, and coach.
Fuente imagen e info, here.
Leí la hermosa y breve lectura sugerida "Cuente su propia historia antes que otros la cuenten por usted" cuya autora,  Kate Nugent, actriz, me pareció TOP TOP TOP por su cv y cuya reflexión me dejó pensando.... y terminé escribiendo esto.

Me hizo pensar en cuántas veces nos quedamos con la primera impresión de alguien (y la asumimos como cierta) y cuántas veces nos equivocamos...

Ahora, claro, es cierto que la mina esa de la comenta Kate llegó tarde, y hablando por cel más encima (última!!!) y me la imagino con unos tacos de 3 kilómetros!!!... y la sensación automática que provoca es "Yesta prepotente qué se habrá imaginado.... Es una rota!!!"... Pero la animadversión no es gratuita.

Ahora, también me hizo pensar en los silencios, ¿Cuántas veces no decimos porque consideramos que, por alguna razón, no vale la pena? ¿Cuándo amerita y cuándo no? ¿Cuándo callar es mentir? o ¿Cuándo mentir es mejor que decir la verdad?....

Todas esas reflexiones me volvieron, y uo ese verbo porque no es la primera vez que tengo disquisiciones al respecto. De hecho, aprovecho de compartir un par de cosas que creo que se relacionan

Yo vivo en el centro de Santiago, esta del lado es una vista reciente desde el balcón de mi depa, en el piso 19. Los atardeceres desde aquí suelen ser una bella pintura..

Mi depa es antiguo, amplio y tiene 3 piezas. Yo soy soltera (o solterona si prefieren), no tengo hijos y por diversas razones arriendo las otras dos piezas a extranjeros, actualmente vivo con Anna, una arquitecto berlinesa, y con Claas, un alemán también coincidentemente, estudiante de economía, en Holanda. 

En la casa en general hablamos inglés... Y muy, muy a menudo, incluso hoy, comemos juntos, sobre yodo Claas y yo que tenemos más horarios comunes, y luego vamos al balcón con un vino y un cigarrillo (ellos, yo no fumo casi y nunca compro, pero a veces les robo un poco).

El último tiempo Anna está poco al dinner time, así que la tertulia en el Balcón post comida es entre Claas y yo. Y siempre, con él, con ella, o con ambos, las conversaciones son muy...MUY interesantes. Por ejemplo, hoy. que Claas cocinó algo japonés que aprendió cuando vivió allá, con nombre (y salsa homónimo) nipona y que yo no sé citar y él no está para preguntare, bueno, hoy tras eso fuimos al balcón y le comenté la lectura que da pie a este texto. En fin. En una de esas Balcony meeting hablamos sobre La Verdad.

Él, que estudia Economía y cuyo hermano, economista también, trabaja en el Banco Europeo o algo así, me dijo que en sus estudios había aprendido, casi por dictámenes de libros por lo que comprendí, que  "La verdad siempre es la primer opción a barajar, pero no necesariamente será la finalmente la elegida.... La seleccionada dependerá de los resultados esperados. O sea, si decir la verdad atenta contra lo que buscas, entonces en general, salvo honrosas excepciones, se busca  otra alternativa".... Me dejó pensando....

Eso significa entonces que ¿Decir la verdad depende de los resultados? y ¿Qué hay de la moral?.... Y entonces recordé que el año pasado vi una excelente obra de teatro, adaptada por un dramaturgo chileno, cliente de mi papá (mi papá es ingeniero civil y coach ontológico, le hace coaching a varias constructoras, en una de ellas, uno de los socios, es, además, dramaturgo).Bref. La obra se llama Truth, por lo que entiendo estaba inspirada en la obra homónima, estrenada en 1906, de Clyde Ficth. 

Ahí, al menos en la versión que yo vi, se evidencia que no es tan fácil no mentir, estrictamente, sin pasar malos ratos, realmente innecesarios y que la verdad no aportan nada de nada, es más, todo lo contrario. Y que no decir la verdad en esas cosas, además, hacen la convivencia, y las interacciones sociales en general, mucho más fluidas. No es que ni la obra ni yo seamos una apología de la mentira o la omisión, sólo se plantea como una reflexión al respecto. Potente sí.

Tanto entonces, cuando vi la obra me refiero, como ahora, recordé un par de coas que escribí al respecto, como en este breve relato relato, titulado "Amor no es sólo una palabra bonita" o esta columna, ya no tan breve, titulada "Decir o Callar", entre otras.

Y resulta, que un poco antes de la conversación con Claas sobre La verdad, me vi enfrentada a algo donde dije la verdad y me fue como el carajo, de hecho eso gatilló la conversa con mi roomate... Así que asumí que él tenía razón. Un poco después de esa charla, me vi enfrentada a otra situación, y dado el resultado esperado, mentí (no era un GRAN mentira... era una pequeña). Y.... Fue terrible para mí, también.

En ese segundo caso no tuve que afrontar las consecuencias que no quería, pero me tocaron otras y no me gustaron nada tampoco. No sé por qué me viene esta cosa que no me gusta mentir pese a obtener mejores resultados que con la verdad. Supongo que es porque yo fui criada de cierta manera y no me da lo mismo desentenderme de eso, por muy poco beneficioso que resulte el después. T

También tengo cosas escritas al respecto de la necesidad de decir la verdad pase lo que pase, como "La verdad o dame tu palabra" y "El poder de la Verdad", y más, pero creo que ya he abusado mucho de su tiempo.

El punto al que quiero llegar para concluir es que solidarizo y comparto lo que dice el tipo del relato, el que comenta que es muy difícil no empatizar con alguien que te abre su corazón... Y sí, tiene sus riesgos, pero como dijeron en la maravillosa película "La Joueuse", "El que se arriesga puede perder, el que no se arriesga, pierde siempre". 

Creo que con respecto al decir "la propia verdad" esa última frase se aplica tanto.... De hecho, creo que en parte por eso he escrito esta larga entrada dando más que pequeñas luces sobre quién soy yo...

La lectura me inspiró a hacerlo... y, escuchando la  Radio Play , en el equipo de música, no en el mac, y ahora cerca de la medianoche de este viernes frío de otoño, en que ni la Anna ni Claas están, me invadió la calma y el atrevimiento para materializarlo. Gracias a quien se haya tomado el tiempo de leerme hasta aquí.

Para ti, este regalo, el trailer de la  bella bellaísima peli "La Joueuse" (inspirado en la novela "La joueuse d'échecs", o sea, "La jugadora de ajedrez", donde también hay lecciones sobre la frecuente invalidez de la primera impresión). 



Eso sería. Arrivederci.


Ted de Jacqueline y comments de Katina...

La primera Actividad que nos pidieron en el curso es ver la Charla TED de la fundadora de Acumen, comentarla y contestar algunas preguntas específicas al respecto. 

Aquí abajo está la charla,  y luego los datos de la exponente y algunos otros, las preguntas y mi comentario y respuesta. Espero conocer lo que opinan ustedes de lo que yo digo, y además, saber qué opinan ustedes!!!!



Jacqueline Novogratz, fundadora de Acumen, utiliza la habilidad para contar historias en su libro, "El Sweater Azul" y en muchas de las conferencias que ella dicta para cambiar la forma en que el mundo combate la pobreza global.

Vea una de sus charlas TED, “Inspirando una vida de Inmersión" (español) y piense en cómo respondería usted a estas preguntas. Si no funciona el link, puede ver el video en vimeo acá (inglés).
También puede leer este blog en el Grupo Ariel "Contar Historias y La Iniciativa de Liderazgo de la Juventud Africana" para mostrar que la técnica de contar historias puede cerrar la brecha entre naciones, continentes y culturas.

Comparta sus pensamientos

Reflexiones sobre la charla TED de Jacqueline

1-·      ¿Cómo se sintió cuando terminó de ver la charla?
2-  ¿En qué forma las historias humanas que compartió Jacqueline desencadenaron semejantes reacciones?

3-·      ¿Cómo se integraron sus historias a su mensaje clave en su charla?

Comentarios de Katina

En general me gustan mucho las charlas TED, son interesantes, bien armadas en términos de relato y bien registradas y transmitidas, y por supuesto la de Jacqueline no fue la excepción.

Hubo cosas que me gustaron, quizá porque me tocan, que dijo, como algo que no necesariamente es malo, que ella se casó mayor y que no tenía hijos. Me gustó que lo dijera una mujer como ella, nada menos que una oradora TED y fundadora de un gran entidad, como Acumen.

Por otro lado me conmovió cuando habló de la chica que mató el grupo FARC y lo que hicieron al respecto, poner una silla para recordar/invocar su presencia... Además estaba la foto de la niña a toda pantalla en la Conferencia. 

Me gustó porque tengo un tema con la memoria, por un lado me parece importante considerar el pasado porque permite fortalecer la identidad y eso a su vez solidifica la dignidad y la autoestima, porque sabemos quienes somos, donde estamos y eso, creo, favorece el diseño del futuro de mejor manera, pero por otro a veces se vuelve una carga que no tiene límite, como una bandeja de entrada colapsada de mails..... 

Algunos importan en diversos niveles, el punto es que sabemos los que importan mucho y los que nada, pero ¿y los de entre medio? ¿Los borramos por completo? ¿Los dejamos para ver después... pero cuándo? A mí se me acumulan y acumulan.... La cosa es que la Charla me dio una luz al respecto, hace bien recordar  en ciertos contextos a quienes nos pueden iluminar en ellos....

Con respecto a las preguntas:

1-·      ¿Cómo se sintió cuando terminó de ver la charla?

No sé bien cómo responder a esa pregunta. Por una parte, me gustó mucho la Charla, por lo que decía antes (bien contada, temas interesantes, etc). Por otro lado, me gustaron las experiencias comentadas, como una persona común y sola lograron grandes cosas. Pero, no puedo evitar sentir que esas personas al final son excepciones, dignas de ser aludidas en una charla TED y por supuesto merecedoras de todos los aplausos, pero no es la tónica de la humanidad.

La gran mayoría de nosotros no somos Mozart... en cuánto a componer una sinfonía a gran escala (llámese armar una comunidad ecuménica en tierra santa, enseñar bailes, etc.) Es cierto que eventualmente tenemos el potencial dentro de nosotros, pero como dijo el gran filósofo José Ortega Y Gasset, uno es uno y sus circunstancias, y siento que estas historias te dicen "Tú también puedes ser especial, sólo comienza", y las escuchas y sientes el corazón inflado y que te crecieron alas... pero necesitas dormir, comer, y a medida que haces eso, la sensación de power decae.... y al día siguiente las cosas siguen  más o menos igual. 

No tengo nada contra la inspiración, al revés, pero creo que falta agregar a esas opciones un cable a tierra, un modo de caminar y acercarse a ese horizonte... O Plantear que no todos pueden, y que está bien, que los que pueden son del perfil X,Y,Z y los otros del modo A, B,C y que las aproximaciones son distintas en cada caso, en la primera es de la manera 1 y en la segunda de la manera 2.

Yo estudié Arquitectura 4 años, y en la Escuela había un lema, muy conocido por cierto en cualquier parte, y era "Una obra es 1% de Inspiración y un 99$ de transpiración".... Y según mi experiencia es cierto.... 

Al final, luego de la Charla, me sentí un poco inspirada, porque hay cosas que se pueden hacer aún por personas comunes por una humanidad que vale la pena, pero más que eso me sentí un poco triste porque yo, dadas mis circunstancias -intereses, forma de vida, residencia, edad, etc- no creo ser parte de los "elegidos" para cambiar el mundo en el sentido que lo hicieron los aludidos por jacqueline... Y me dio un poco de pena sentir eso.

2-  ¿En qué forma las historias humanas que compartió Jacqueline desencadenaron semejantes reacciones?

Creo que el denominador común de las historias que compartió Jacqueline radica en que estas personas, las aludidas, no fueron indiferentes a los "dolores humanos" que percibieron en su entorno. No les dio lo mismo que se perdieran las danzas, la lengua, que vecinos se agredieran por no creer en el mismo Dios, etc. 

La falta de indiferencia y el compromiso con esas causas, con ese dolor, la profunda aspiración de querer ayudar, y encontrar un modo de hacerlo (a veces se busca pero no se encuentra) y aplicar talento, compasión, tiempo y gestión, creo fueron los factores (o forma) que generaron lo demás. Y, en mi opinión, en resumen es la motivación materializa en tiempo, energía y dedicación lo que optimiza la probabilidad de obtener una buena cosecha al final.

3-·      ¿Cómo se integraron sus historias a su mensaje clave en su charla?

No sé si entendí bien cuál era su mensaje clave. Me parece que era algo parecido al "Yes, we can".Algo como todos tenemos el potencial de hacer algo bueno por la humanidad.... Y contó historias que ilustraban eso en personas muy distintas, para hacer más potente dicho mensaje. Que apela a la movilización de todos por todos... 

Pero, como, dije antes, me genera cierta resistencia ese discurso que ilusiona con que todos podemos ser Rock Star en algo... que creo que es cierto, pero, es MUY frustrante cuando lo crees y no sabes cómo canalizarlo y sientes que lo pierdes.... Por ende creo que esos motores deben ir a acompañados de guías más terrenales, de un plan....

Y además, no estoy segura si ese fue su mensaje. 

¿Qué opinan al respecto ustedes chiquillos?

Y como dijo Forrest Gump, eso sería todo lo que tengo que decir sobre esto. 

* Con esa frase me acordé de esa peli y me puse a googlear sobre ella, leí lo de Wikipedia, vi algunas escenas, etc. Me puse nostálgica y me dieron ganas de verla de nuevo. Aquí les dejo el trailer, en español (yo prefiero en inglés con subtítulos, pero no lo encontré).